- El mediocampista chiapaneco se ha robado los reflectores en la concentración del Tri, siendo el jugador más joven del torneo y la gran apuesta de Javier Aguirre para el futuro inmediato del fútbol mexicano.
Cd. de México. – Mientras la Selección Mexicana disputa los partidos de la fase de grupos en el Mundial 2026, un nombre ha eclipsado a las figuras consolidadas y domina las tendencias de búsqueda en todo el país: Gilberto Mora. Con apenas 17 años de edad, el mediocampista no solo es el elemento más joven en la convocatoria del ‘Vasco’ Aguirre, sino también el jugador menor de edad con mayor proyección en toda la justa mundialista.
Nacido el 14 de octubre de 2008 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el ascenso de “Morita” ha sido meteórico. En tiempo récord, pasó de brillar en las categorías inferiores de Tijuana a debutar en la máxima fiesta del balompié, sumando minutos valiosos que ya lo perfilan como una de las revelaciones del torneo.
Sin embargo, vestir la camiseta verde para Gilberto Mora trasciende lo meramente profesional. En una reciente y emotiva entrevista con Fox Deportes, el joven talento abrió su corazón para revelar que este logro representa el cumplimiento de un anhelo que acaricia desde la infancia, cuando veía a su padre correr tras el balón en las canchas de su natal Chiapas. El canterano de Xolos confesó que cada minuto en el terreno de juego es un homenaje a esos recuerdos familiares y al esfuerzo de quienes creyeron en él desde pequeño.
A pesar de su corta edad, Mora muestra una madurez que sorprende al cuerpo técnico y a la afición. Bajo la tutela de Javier Aguirre, el juvenil no solo busca consolidarse en el esquema titular, sino también escribir su nombre en la historia del Tri como el heredero natural del mediocampo mexicano. Por ahora, Gilberto “Morita” Mora ya es mucho más que una promesa: es la realidad más ilusionante del fútbol nacional en el escenario más importante del mundo.