- Conoce el Valle de Catrinas más bonito de Puebla
Por: Jatzume Hernández
Atlixco, el Pueblo Mágico que parece estar en constante celebración, vuelve a sorprender este 2025 con una de sus tradiciones más coloridas y esperadas: La Ruta del Valle de Catrinas. Las calles empedradas, que de por sí guardan un encanto natural, se llenan nuevamente de vida, flores y sonrisas, mientras enormes catrinas —de más de ocho metros de altura— se alzan majestuosas para rendir homenaje a los oficios y personajes que dan identidad al corazón poblano.
Desde hace algunos años, Atlixco ha sabido combinar la belleza de sus paisajes, el talento de sus artesanos y el amor por sus costumbres para crear una experiencia única: un recorrido que no solo celebra el Día de Muertos, sino también la esencia de su gente. Este 2025 no es la excepción; al contrario, la ruta crece, se renueva y se llena de detalles que hacen que caminarla sea una experiencia inolvidable.
El recorrido está conformado por 14 catrinas monumentales, colocadas estratégicamente en distintos puntos del municipio. Cada una representa un oficio emblemático, una manera de rendir tributo a quienes, con su trabajo diario, tejen la historia y el carácter de Atlixco. Así, el visitante se encuentra con la catrina tortillera, símbolo del sabor y el calor de hogar; la catrina panadera, orgullo de un pueblo famoso por su pan de fiesta; o la catrina cilindrera, que evoca aquellos días en que la música callejera era parte del paisaje sonoro cotidiano.
Y entre cada figura, los colores inundan el ambiente: los tonos naranjas y morados del cempasúchil, el aroma del incienso, el eco de las risas de los niños y el sonido de los pasos sobre las piedras antiguas. Recorrer el Valle de Catrinas es sumergirse en un universo donde la tradición y la creatividad se encuentran, donde cada esquina invita a tomarse una foto, a detenerse unos segundos y simplemente disfrutar.
Lo más especial de esta ruta es que no hay una forma correcta de vivirla. Puedes recorrerla en pareja, disfrutando de la atmósfera romántica que regalan las luces cálidas del atardecer; puedes hacerlo en familia, dejando que los más pequeños se maravillen con las enormes figuras; o puedes caminarla a solas, sintiendo cómo cada detalle te envuelve y te conecta con la magia de una tierra que respira cultura y alegría.
Cada año, artistas y artesanos locales ponen su talento y corazón en cada catrina. No hay dos iguales: los colores, los materiales, los gestos y los adornos cuentan historias distintas. En cada trazo y en cada flor de papel se puede leer el cariño de un pueblo que celebra la vida a través de la muerte, tal como dicta la tradición mexicana.
Además del recorrido, el Valle de Catrinas se complementa con diversas actividades culturales, exposiciones, música en vivo, y, por supuesto, la deliciosa gastronomía atlixquense. Desde el tradicional pan de muerto y el chocolate caliente, hasta las flores comestibles y los platillos típicos de temporada, todo invita a quedarse un poco más, a saborear la esencia de un pueblo que cada año se reinventa sin perder su alma.
Atlixco, con su clima templado, sus flores y su gente amable, se consolida una vez más como un destino obligado para quienes buscan vivir el Día de Muertos de una forma auténtica, alegre y profundamente mexicana. El Valle de Catrinas 2025 no es solo un recorrido visual, es una experiencia sensorial y emocional que recuerda que, en México, la muerte no se llora: se celebra entre colores, música y amor.
Así que si buscas un lugar donde la tradición cobre vida en cada esquina, Atlixco te espera con los brazos abiertos y sus catrinas gigantes listas para posar contigo. Porque aquí, la vida y la muerte caminan juntas, al ritmo de las risas, las flores y la luz de las velas.






